viernes, 2 de febrero de 2018

Email del 2 de febrero 2018

Achraf Baznani. Confusion (XX cent.)

Hola.

Su rostro bituminoso -más parecido al de una cucaburra que al de un de un ser humano- se ladeó mientras su vista se clavaba en la distancia. Cuando le pregunté qué es lo que le tenía tan absorto, solo me respondió que él "nunca miraba nada", que mirar era sinónimo de buscar y que, afortunadamente, no necesitaba encontrar porque todo estaba descubierto y catalogado. Más tarde, añadió que simplemente hacía trabajar a sus ojos, pues "para eso los tenía" y que si mi afán en la vida era preguntar y escrutar me había equivocado de hombre. Tras esa respuesta decidí marcharme de su casa y me dirigí hacía ... ¡su casa otra vez! Pues por más que quería largarme de allí siempre acababa en la puerta de entrada y llamando al timbre. Él me abría y dibujaba caritas de asombro. Después de bastantes intentos, al fin pude dominar a mi cerebro y salí de su patio para siempre. Mientras caminaba no dejaba de meditar en los sucesos anteriores, así que me senté en el único banco de madera de un jardín y traté de ordenar mis ideas. Pero cuanto más intentaba organizarlas, más se desordenaban ellas. Llegó un momento en el que mi confusión era tan considerable que llegué a pensar que me estaba volviendo loco. Pero no estaba perdiendo la cordura, porque no se puede perder algo que ya estaba perdido.

La aguja se clavó en la vena de mi brazo al primer intento. Una mujer de rostro iluminado se alegró mientras me susurraba que "no me iba a doler nada". Después comprobó que las bridas que me sujetaban con fuerza a la cama estaban aseguradas y se marchó. No había pasado ni un minuto cuando volvió a entrar y me volvió a inyectar. Y volvió a salir, y a entrar, y a pincharme. Y otra vez, salió, entró, me inoculó y se largó. La situación se repitió no menos de siete veces hasta que finalmente el bucle temporal volvió a su estado original y los acontecimientos continuaron como si no hubiera sucedido nada.


Y ahora voy a tomarme un Bisolvon Antitusivo. O lo que es igual, 2 miligramos de Dextrometorfano hidrobromuro. Ya terminaré el textito cuando el resfriado que me está jorobando solo sea un suceso ocurrido en un tiempo anterior al presente. Hasta entonces puedes alegrarte por no tener que seguir leyendo esa estupidez de relato. Para ser sincero, me importa poco lo que la gente pueda pensar sobre mis dotes artístico-literarias. Lo único que es verdaderamente importante para mí es... ¿Existe algo que sea importante para mí? Hasta hace un par de meses, los Donuts eran importantes para mí, pero el matasanos me los ha prohibido. También tengo vetado el sexo con Coca-cola. Sin Coca-cola, no. Y los insultos. Ya no puedo insultar, pues según mi abogado si insulto cuatro veces más entraré en bancarrota y el juez que me impone las multas me impondrá también el título de "ser repugnante non grato del año".

¿Ves esta bolsa? Cómo vas a poder ver esta bolsa si esta bolsa no existe? Lo que tengo en la mano es un pañuelo de papel repleto de flemas verdes. ¿Ves el pañuelo de papel repleto de flemas verdes? ¿Cómo vas a verlo si hace unos minutos lo he tirado por el inodoro. ¿Recuerdas mi inodoro? Tu trasero ha estado en numerosas ocasiones encima de él. Y hasta es posible que tu cara también. ¿Recuerdas cuando vomitaste en mi váter? ¿Cómo vas a recordarlo a tu edad? A tu edad solo puedes recordar cuando eras joven, bonita y todos los hombres te perseguían. ¿Quién te persigue ahora? ¿Qué sientes cuando te das cuenta de que nadie quiere perseguirte ahora? ¿Podrías definirme el adverbio temporal "ahora"? ¿Serías capaz de distorsionar el ahora? ¿Es tu actual ahora similar a cada uno de los ahora del pasado? ¿Podrías recordarlos? ¿Serviría para algo? ¿Has denunciado alguna vez la desaparición de algún momento? ¿De qué color son los momentos? ¿Has amenazado en algún momento a algún momento? Te lo preguntaré de otra forma: ¿has amenazado alguna vez a alguna vez? ¿Qué se siente al contemplar que un número tan elevado de condiciones favorables son totalmente irrelevantes para que puedan darse las circunstancias correspondientes?

Sé que quieres saltar al vacío. ¡Quiero mirar! ¡Déjame que mire cómo saltas al vacío!

G