lunes, 29 de enero de 2018

Email del 29 de enero 2018

Cagnaccio di San Pietro. After the orgy (1928)

Querida:

En 2007, Eduardo Campos, que ya había intervenido en tríos, cuartetos, quintetos y sextetos sexuales, intentó su primer octeto con tres hombres y cinco mujeres. El encuentro fue tan satisfactorio que diez minutos después de terminar la orgía ya estaba planificando su próxima tentativa, un noneto compuesto por ocho mujeres y él mismo. Pero además, y para otorgar mayor realismo gratuito al desenfreno, los nueve harían el amor encima de un carrito de Mercadona empujado por la mujer de Eduardo. La bacanal se filmaría en 35 milímetros y color Doble-X de Kodak y se proyectaría en todos los cines dedicados a la religión y la pornografía de Europa. Como cortometraje antes del film, que se titularía Nueve que no compran nada, se emitiría el documental de 27 minutos de duración La vida del Papa Francisco contada por su peluquera. Pero antes de comenzar la preproducción, Eduardo debía escribir el guión y para ese menester se encerró en una casa de dos pisos bastante desvencijada que había pertenecido a dos hermanos guarnicioneros fusilados por los falangistas en 1937 y se hizo rodear de coñac Napoleón, tequila Patrón, whisky Bagpiper United Spirits y 45 mujeres completamente vestidas.

A finales de marzo del 2007 el guión estaba terminado y el rodaje a punto de comenzar. A última hora Eduardo cambió el título previsto por el de Bacanal en Mercadona y ofreció una rueda de prensa anunciando que el rodaje comenzaría el 17 de abril a las 16:30 y finalizaría el mismo día sobre las 17:25 aproximadamente. Tras acabar el encuentro con los periodistas Eduardo invitó a todos los presentes a unas cervezas en la cafetería Lúnula pero se marchó sin pagar y se dirigió a la cadena de televisión La catorceava, donde repartió invitaciones para presenciar el rodaje y después desapareció sin despedirse de nadie.

Nunca pudo rodarse el octeto. A decir verdad fue lo mejor que pudo pasarle a Eduardo, a su mujer, al carrito, al cine X y por extensión a la Tierra, porque el día 16 de abril, justo 24 horas antes del inicio del rodaje, un meteorito con forma de mama tuberosa con pezón ectópico impactó sobre el planeta segando de un tajo la vida para siempre.

Te he contado la historia de Eduardo Campos porque me ha salido de donde suelen salirme las necedades, las incoherencias y las flemas. Podría haberte contado la historia de su padre, Eduardo Campos senior, mucho más jugosa y menos sicalíptica y concupiscente, pero entonces no me hubiera puesto a 100. ¡Me gustaría tanto ser capaz de escribir sobre cosas normales! Ya sabes, florecillas silvestres, amores desgarrados, tormentas que azotan los muelles, incluso sobre el Far West o la Guerra Civil Española. Pronto tendrás noticias mías, así que con permiso del bardo inglés, "echa dinero en tu bolsa"...

Greg Jeremy Holmes