domingo, 28 de enero de 2018

Email del 28 de enero 2018

Edouard Manet. The suicide (1880)

Amiga:

Sería una simpleza pensar que mi próximo proyecto de suicidio no va a ser el definitivo. Sí, ya sé que lo he intentado en 146 ocasiones y que la vez que más cerca estuve de la extinción total de la vida fue cuando me doblé una uña, pero esta vez tengo depositadas un montón de esperanzas en el método elegido y por eso me encuentro tan excitado. No te voy a decir la forma en que voy a poner fin a todo por si te vas de la lengua y alguien lo copia y lo lleva a cabo antes que yo, pero te aseguro que hablarán de mí y de mi auto eutanasia hasta en Murcia o Ciudad del Vaticano. Mi último intento fue un enorme fracaso, lo admito, pero no lograrías hacerte una idea de lo difícil que puede llegar a resultar  intentar suicidarse lamiendo a un fiscal. Así que esta vez he decidido ir a por todas, pero sin saltarme demasiado eso que, algunos que las cumplen, llaman leyes.

Mañana te enviaré vía correo electrónico un completo listado de mis pertenencias y mis últimas voluntades. Puedes hacer con el email lo que te parezca, no así con mis pertenencias y voluntades. Las pertenencias deben ser limpiadas perfectamente con TotalCare y devueltas a mi hermano Sergio, mi único heredero y uno de los tipos mas vagos que existen, el cual agradecerá enormemente el saneamiento e higienización. En cuanto a mis últimas voluntades quiero que hagas todo lo posible para que sean cumplidas al pie de la letra. Si no puedes cumplirlas al pie de la letra me bastará con que las cumplas de la misma manera que un SS-Untersturmführer obedecería a un SS-Oberstgruppenführer.

Este texto, sin tilde en la "e" del pronombre demostrativo (a mí no me digas nada, habla con la RAE), se autodestruirá en 400 años, y no por una mini bomba estilo Mision: Imposible, sino debido al inexorable paso del tiempo.

Greg