viernes, 19 de enero de 2018

Email del 19 de enero 2018

Victor Brauner. Suicide at dawn (1930)

Amiga mía:

Esta mañana olvidé las gafas encima del balafón y salí a la calle en plan Mister Magoo. Mi primer tropezón fue con un niño de unos siete años al que estuve a punto de estrangular cuando me pisó los botines Dr. Martens. Sin embargo su madre se portó maravillosamente conmigo y solo me gritó insultos elogiosos, como que yo era la cosa más asquerosa que había tropezado con ella en sus 34 años de existencia. La verdad es que el resto de mi incursión callejera fue todavía más penosa, pues en un momento dado me metí en una funeraria y pedí que me pusieran dos kilos de judías. No te voy a contar lo que sucedió después porque no quiero resultar un plañidero tremendista. Solo te diré que el regreso a mi casa duró cerca de cuatro horas porque cuanto más creía que me acercaba a mi calle, más me alejaba. Al final acabé en un barrio sucio y peligroso repleto de tipos semejantes a los delincuentes que suele dibujar Ibañez como antagonistas de Mortadelo y Filemón. Supongo que si no acabé tirado en una acequia con varias puñaladas en el tórax fue por pura suerte.

Me pesa tanto la cabeza. Supongo que tú no tendrás algunos arbotantes, ¿verdad? Te lo pregunto porque me siento tan recargado como una maldita bóveda de crucería gótica. Todo me resulta tan extraño, tan penoso e incomprensible. Si tuviera valor me tragaría media docena de ranas punta de flecha. Sospecho que con la mala suerte que tengo acabaría en una farmacia de guardia suplicando por un par de sobres de Almax. ¿No crees que los días y las noches humanas son como un cenote repleto de huesos sacrificiales? A veces intento sonreír, pero la mayor parte de las veces me es imposible. Otras me carcajeo sin motivo aparente. ¿Debería subir a la Penyagolosa y arrojarme al abismo? Pero si lo hago, ¿es mejor con el estómago lleno o vacío? ¿Con gafas o sin ellas? ¿Es posible lanzarse cantando? Claro que también me queda la posibilidad de seguir aguantando toda la mierda. Al fin y al cabo, he aguantado tanta que creo que si me eximieran de tragar las dosis correspondientes me volvería mucho más neurótico todavía.

Hace un rato he preparado un discurso. En realidad quería prepararme un sándwich pero no me quedaba pan de molde integral sin corteza. En dicha disertación hago un llamamiento a los dioses primordiales o exteriores de Lovecraft, sobre todo a Yog-Sothoth y a Nyarlathotep, para que se presenten lo más rapido posible en cualquier parte del planeta y lo conviertan en burbujitas de colores.

Greg