miércoles, 30 de noviembre de 2011

Email del 30 de noviembre 2011

Simon Schrikker, "NT" (2007)

Querida camarada:

Estarás de acuerdo conmigo en que esta letrina en la que vivimos llamada sociedad -y digo sociedad y no mundo- se auto regula constantemente por medio del miedo. Vivimos rodeados de ladrones de alto standing que diseñan el futuro según sus preferencias. El resto traga saliva de la misma forma que una ramera inconsciente tragaría semen de un auténtico desconocido, sin importarle el estado de salud del mismo. Esta inmunda colectividad de seres que se venden constantemente por acumular posesiones está condenada a la extinción más salvaje que el planeta haya conocido en sus 4500 millones de años de existencia. La culpa de todo es mía y de todo aquel que no haga algo por cambiar las circunstancias.

Nos golpean a todas horas, pero preferimos poner la otra mejilla; violan nuestra dignidad, pero creemos que es parte del precio que hay que pagar por mantenernos vivos. Nos encanta sentirnos pisoteados porque así tenemos una justificación que nos adormece, pero mientras nos pisan, las manecillas del reloj universal siguen moviéndose y cualquier día puede ser el definitivo.

¿Cómo es possible que suceda todo ésto y no nos importe su significado? Porque somos humanos, animales de la peor calaña, envilecidos a base de regalos, narcotizados por el dios dinero, capaces de descuartizar a nuestros semejantes por un mísero galón; pero no olvidemos que las medallas con que nos gusta vernos reflejados en el espejo, son impuestas por el poder de la iniquidad, el mismo que nos quiere destruir y se alimenta de nuestros lamentos.

Y para terminar con tanta desgracia planetaria, otra desgracia más pero ésta, doméstica:

Hace aproximadamente un par de horas me he clavado unos cinco centímetros de palillo en el perineo. Iba a introducírmelo en la boca para limpiar los restos de comida del almuerzo cuando mi cerebro ha cambiado por sorpresa la orden. No sé cómo voy a sentarme de ahora en adelante, pero lo que tengo claro es que no voy a ir al hospital para que me lo extraigan. No quiero que ningún médico o enfermera o ATS se descojone a mi costa durante decenios. Para quitar hierro al asunto, he pinchado una oliva rellena en el extremo del palillo que sobresale, pero ha sido una soberana tontería pues mi perro no ha parado de meter su morro entre mis piernas intentando comérsela. El problema es que al tercer intento se ha metido en la boca otra cosa que colgaba cerca y se agitaba de lado a lado mientras yo corría y saltaba desesperado intentando alejarme de sus ataques. En fin... a partir de ahora, si quedamos, ya sabes que este mundo no me gusta... y que también viene mi perro...


Besos

martes, 29 de noviembre de 2011

Segundo email del 29 de noviembre 2011

L. Kupelwieser, "The Three Kings" (1825)


Querida:



Todavía faltan treinta y pico jornadas para llegar al día que los niños y niñas esperan ansiosos todo el año: el de los Reyes Magos. Pero como mi elevado espíritu de anticipación es mítico, he imaginado una pequeña conversación entre estos tres sabios que alegremente reparten juguetes por doquier......


MELCHOR: Este balcón es realmente peligroso, casi me rompo una pierna.
GASPAR: Pues te mueves como si tuvieras rotas las dos.
MELCHOR: ¿Dónde se ha metido Baltasar?
GASPAR: Ahí llega. Lo oigo quejarse.
BALTASAR: ¡Mimi ni mzee sana kupanda kama tumbili!
MELCHOR: ¿Qué es lo que dices?
BALTASAR: Que ya estoy viejo para trepar como un mono.
MELCHOR: ¿Dónde habéis dejado los dromedarios?
BALTASAR: En el parking de ahí abajo, ¿Dónde querías que los dejase?
MELCHOR: Bien, vamos a ver, ¿cómo se llama el crío que vive aquí?
GASPAR: Hum, se llama, a ver.... Carlitos González
MELCHOR: ¿Y qué es lo que quiere?
GASPAR: Una muñeca Barbie
MELCHOR: ¿Cómo que una muñeca Barbie?
GASPAR: Es lo que pone aquí. Una muñeca Barbie.
BALTASAR: ¿Una muñeca Barbie?
GASPAR: Si, una muñeca Barbie
MELCHOR: No puede ser. Léeme su carta.
GASPAR: "Queridos Reyes Magos de oriente, como he sido bueno y he sacado buenas notas quiero que me traigáis una Barbie y...."
BALTASAR: ¿Una Barbie?
MELCHOR: No empecemos...continúa.
GASPAR: "....una Barbie y a su novio Ken, una cocinita mágica y un maletín de enfermera."
MELCHOR: ¿Y se llama Carlitos? ¿Cuántos años tiene?
GASPAR: Creo que cinco.
BALTASAR: Por lo menos no ha pedido el bebé glotón...
GASPAR: Sí lo ha pedido, no me habéis dejado acabar de leer.
MELCHOR: ¿Pero esto qué es?
GASPAR: ¿Y estos son los niños que salvaran al planeta en los próximos años?
MELCHOR: No me seas homófobo ahora, todos sabemos que tu primo Ezequiel babea mientras mira a los beduinos sudorosos descargar sus camellos.
BALTASAR: A ver si se llama Carlitas y se equivocó al escribir.
MELCHOR: ¿Carlitas? Mejor cierra la boca estúpido im.....
GASPAR: No lo pagues con él. Hemos de tomar una decisión. Le dejamos lo que nos ha pedido o actuamos por cuenta propia y...
MELCHOR: Podríamos dejarle una nota diciendo que las Barbies se han agotado y que le dejamos una metralleta.
GASPAR: ¿Y los Ken También? ¿Y las cocinitas mágicas?
BALTASAR: No os olvidéis del bebé glotón....
MELCHOR: ¿Qué podemos hacer?
GASPAR: Le dejamos un balón de futbol y un tanque teledirigido por control remoto.
MELCHOR: Espera. ¿Qúé es eso? ¿No escucháis un ruido extraño?
BALTASAR: Son los dromedarios que se están peleando otra vez.
GASPAR: O eso o los acaban de atropellar.
MELCHOR: ¡Mierda! ¿Qué es esto? Me he puesto perdido.
GASPAR: Enciende la luz y lo verás....es una palangana llena de agua.
BALTASAR: Para que beban los dromedarios.....
MELCHOR: Estúpidos críos. Se creerán que vamos a trepar con los bichos a la espalda.....
GASPAR: Nos estamos evadiendo del tema que nos interesa....
BALTASAR: Y se nos está haciendo tarde.
MELCHOR: ¡Vale! Vamos a hacer una cosa. Le dejamos un balón y el bebé glotón.
BALTASAR: Vaya, te ha salido un bonito pareado.
MELCHOR: ¿Sabéis lo que os digo?... ¡A la mierda!, vamos a dejarle lo que pidió y dejarnos de chácharas moralizantes. Venga Balta, saca los juguetes....
BALTASAR: ¿No traías tú el saco?
MELCHOR: ¿No me digas que te lo has dejado abajo?
GASPAR: Pues yo paso de volver a bajar para subir otra vez.
BALTASAR: Y yo.
MELCHOR: Que le den morcillas a este aprendiz de sarasa. Sea como sea acabará en Chueca.
GASPAR: ¿Quien es ahora el homófobo despreciable?
MELCHOR: Sí, claro....oigo a los camellos otra vez. ¡Vámonos!
BALTASAR: ¡Son dromedarios!

Email del 29 de noviembre 2011

Dan Wiz, "Lotus lounge" (2010)

Querida:

Llevo varios días canturreando para mis adentros el tema principal de la serie de dibujos animados "David el gnomo"; por alguna razón no puedo quitármela de la cabeza. Ya sabes, esa que decía: "Soy un gnomoooooo". Si esto sigue así tendré que hacerme visitar por un especialista en desordenes de la memoria. Incluso en la ducha no he dejado de cantarla, aunque como no me sé la letra la he ido inventando "al vuelo". Cuando la estrenaron en tv yo tendría unos veinte años, así que desconozco la razón de semejante déjà vu. Es posible que añore esa época libre de ataduras morales o emocionales, en las que lo único que realmente me importaba era arrancar bragas con la boca y donde los verdaderos problemas estribaban en la forma de disimular una borrachera cuando llegaba a casa.

No te voy a contar cómo arrancaba las prendas interiores a mordiscos, ni la cara de satisfacción que ponían sus propietarias cuando eso sucedía, pero sí algunas historias sobre mis cogorzas más representativas. Recuerdo un día.....Recuerdo que debido a la curda fenomenal que arrastraba, perdí los dos tacones de las botas camperas, que entonces estaban muy de moda. Imagínate la película que tuve que inventar para tratar de convencer a mi madre de que la causa fue una caída estúpida mientras bailaba una danza cosaca subido en una mesa. Otra vez, igualmente borracho en Begís, el pueblo de mis antepasados, entré medio zombi en la habitación de mis padres y oriné en el armario de la ropa mientras ellos dormían. Al día siguiente le eché las culpas al perro, que fue castigado sin miramientos a dormir atado durante el resto del verano. "Orson" -así lo llamabamos- jamás me lo perdonó y lo demostró devorando mi colección de medicamentos antidiarreicos: a partir de entonces, nadie de la familia volvió a verlo defecar.

En una pequeña aldea situada a dos kilómetros escasos del pueblo, vivía un anciano catalán que destilaba absentas y orujos con una graduación alcohólica que rozaba los noventa grados. Allí cogí una de las melopeas más salvajes que puedo recordar. Todo empezó con una apuesta tonta entre amigos, pero acabó con tres hospitalizaciones por intoxicación etílica comatosa y un servidor discutiendo acaloradamente con un almendro sobre anfibologías polisémicas. El único que no acabó totalmente ebrio se fue llorando a su casa y convenció a su familia sobre la utilidad de cambiar de lugar de residencia.

Está claro que fueron tiempos mejores, aunque no me cambiaría por entonces. Particularmente me siento a gusto con mi edad, mi cuerpo y mi cerebro, aunque echo de menos la abundancia de sonrisas. Lo que no me gusta tanto es la forma en la que una gran cantidad de conocidos envejece; y no lo digo por las arrugas o el diámetro de sus barrigas, sino porque sus mentes están agotadas y enfermas. ¡Vivir puede ser peligroso!

La mayor parte de mis amigos íntimos murieron hace bastantes años; en su día no asistí a sus funerales, pero les lloré en la soledad inmensa de mis recuerdos. A veces, incluso me atrevo a desempolvar el álbum de fotos y advierto que sus figuras ya no están en el lugar que ocupaban; una mancha blanca y borrosa las sustituye pero, sinceramente, no creo que a ellos les importe en absoluto.


Besos (desde la inutilidad absurda del pasado golpeando...)

lunes, 28 de noviembre de 2011

Tercer email del 28 de noviembre 2011

James Ensor, "The bad doctors" (1892)


La tesis científica del doctor Gaspar Bazán



La siguiente conversación fue grabada por el doctor Gaspar Bazán con un micrófono oculto en una ensalada de pollo mientras cuatro de los enfermos más dementes del frenopático "La hora feliz" se contaban sus interioridades mientras cenaban en el comedor. La ficha de los sujetos no deja lugar a dudas en cuanto a su estado de paranoia y locura:

- Fernando Conejero Sánchez "Sócrates": internado en febrero de 1998 por intentar estrangular a su casera Mariana con un fetuchini al dente.
- Rodolfo Laragudogoitia Rementería: recluido en diciembre de 2001 por mostrar sus genitales a un bombero mientras éste trataba de salvar a una anciana que estaba siendo agredida brutalmente por un hámster rabioso.
- David Perales Perales: encerrado de por vida por cantar salmos religiosos en un aquelarre.
- Roberto Lavantichón Acosta "Segma": ingresó en el 2004 por el intento de asesinato de un botijo joven que colgaba de un olivo viejo.


FERNANDO: Este arroz está vivo, oigo cómo respira...
RODOLFO: Pues cómetelo antes de que se aburra y se largue.
FERNANDO: Estar vivo es el principal síntoma de la existencia.
ROBERTO: Yo pedí salmonetes, no arroz....
RODOLFO: Estamos ingresados en un manicomio, no en el restaurante de José María Arzak.
DAVID: Recuerdo lo que decía mi padre cuando mi vieja servía arroz todos los domingos.
RODOLFO: ¿Qué es lo que decía?
DAVID: Mujer, no soy un puto valenciano, quiero montaditos de bacalao al ajo tostado y los quiero ahora.
FERNANDO: El análisis fenomenológico de la existencia no implica tomar el método cartesiano como guía de la conciencia...
RODOLFO: ¿Qué coño dice este?
FERNANDO: La presunta incapacidad de llegar al "objeto en sí"...
DAVID: Mi padre era un tipo genial ¿sabéis?
RODOLFO: Creo que la conversación se nos está yendo de las manos y de las bocas.
ROBERTO: No me gustan los salmonetes con demasiado aceite....
FERNANDO: Acusar de solipsismo a la Fenomenología no es más que una forma de inhibir nuestros...
RODOLFO: Por Dios, pasadme una servilleta de papel que lo ahogo.
DAVID: A veces los domingos mi padre pelaba las habas mientras mi madre jugaba al parchís con el tío Pascual.
RODOLFO: Ya sé por qué coño estáis todos aquí, ahora lo veo claro.
DAVID: Mamá solía hacer trampas cuando mi tío se sonaba las narices...
FERNANDO: La actitud nihilista es un escape fácil a la idea de....
DAVID: Pascual siempre jugaba con las verdes, decía que le traían suerte ...
RODOLFO: David, me importa una mierda tu madre y tu tío Pascual. Fernando, ¿quieres que hablemos de Fenomenología?, pues vale. No olvides que la fenomenología también es un método que acepta los pensamientos reales en una perspectiva claramente temporal...
ROBERTO: Existen multitud de formas de cocinar salmonetes.....
RODOLFO: Creo que voy a enloquecer todavía más si sigo escuchando estas sandeces.
FERNANDO: Cierto, pero estarás de acuerdo con que exceptuando a la politología, ninguna...
DAVID: Mi padre trabajaba de curtidor en una fábrica, pero no le gustaba, él quería ser buhonero, por eso intentó suicidarse tragándose una faja de...
RODOLFO: De tu tío.
DAVID: No, de mi madre, pero se dio cuenta a tiempo y trató de que la expulsara porque era la única que no le rozaba la sisa.
FERNANDO: Continuamente describimos los cambios en la temporalidad de la conciencia...
RODOLFO: Apurando tu teoría, deberíamos llegar a la conclusión de que la existencia acaba con la muerte, pero en ocasiones...
ROBERTO: Los salmonetes se deben servir con guarnición de...
FERNANDO: La muerte implica desconexión, no discontinuidad...
DAVID: El día que cumplí 35 mi padre me regaló un solideo, como no sabía para que servía lo utilicé de escupidera...
RODOLFO: Si, pero la discontinuidad es atemporal.
FERNANDO: La conciencia es esencialmente abstractiva y genera movimiento.
ROBERTO: Yo pedí....
RODOLFO: Si, ya lo sabemos, pediste salmonetes pero hay arroz, así que cómetelo de una puñetera vez.
FERNANDO: Concebimos lo atemporal como todo aquello que no es.
RODOLFO: Esta sí que es buena, hablas a la manera racio-vitalista .
DAVID: Mi mamá era adicta a las anfetaminas, aunque en lugar de engullirlas por la boca se las metía por el...
RODOLFO: ¡No quiero saberlo!
DAVID: Cuando mi padre se enamoró del árbol de levas con semiengranes, mi madre pidió el divorcio, aunque al final acabaron reconciliándose.
FERNANDO: Tu enfoque psicológico al describir el proceso de razonamiento...
RODOLFO: Yo lo llamaría "distinción kantiana entre la realidad noúmenica y la fenoménica".
ROBERTO: El arroz no son salmonetes...
RODOLFO: Este tío me está poniendo nervioso con los salmonetes.
DAVID: Un día pillé a mis padres retozando y aquello supuso un trauma que aún no he podido superar.
RODOLFO: ¡Pero si tienes 76 años! Clávale un cuchillo a tu puta conciencia...
FERNANDO: La conciencia no puede dar cuenta de lo atemporal...
RODOLFO: Por supuesto, no se puede hacer una descripción fenomenológica ya que la conciencia no puede interactuar fuera del tiempo.
ROBERTO: El abadejo es mi pescado favorito, pero los salmonetes tienen menos espinas...
RODOLFO: ¡Y dale con los salmonetes!
FERNANDO: La conciencia no puede soportar un análisis serio de la intersubjetividad...
DAVID: Mi madre pegaba a mi padre, mi padre pegaba al perro, el perro pegaba al gato y el gato arañaba los cojines del sofá...
RODOLFO: ¡No me extraña!
FERNANDO: Podemos rastrear los cambios de dirección que se dan en conciencia, pues el momento presente es síntesis de un futuro inexistente.....
DAVID: Mi padre adoraba acariciar sus calzoncillos pero mi madre se los escondía....
RODOLFO: Creo que me he perdido....
DAVID: Eran de felpa....
RODOLFO: Muchachos, creo que la comida ha terminado. El doctor Gaspar nos hace señas para que le acompañemos.
ROBERTO: Pero los salmonetes....


Gracias a esta conversación, una vez publicada en forma de tesis científica, el doctor Gaspar Bazán fue ascendido al puesto de  director clínico, aunque dos meses después huyó a Bangladesh con su amante parafílica, Patricia Tamayo, donde hoy trabaja como tragasables a tiempo parcial. De Patricia poco se sabe, las últimas noticias la dan por desaparecida mientras lavaba un tanga de algodón y lycra tipo hilo dental en el rio Brahmaputra.

Segundo email del 28 de noviembre 2011

Michael Sowa, "Hotler's Pig"

Hola nuevamente:


Esta es la historia real de Jesucristo:

Una vez, alguien me regaló un cerdo vietnamita al que bauticé con el nombre de Jesucristo. Eso desató las iras de la parte más reaccionaria de mi familia pero en su momento no me importó lo más mínimo. Jesús, como lo llamaba para abreviar, era un cerdito vigoroso y muy afable. Le encantaba morderme los zapatos y lamerme la cara; por supuesto no siempre se lo permitía. Cuando cumplió su primer año de vida le regalé una cruz de juguete a la que demostró su amor descuartizándola en menos de diez minutos. Lo recuerdo como si fuera ayer y recuerdo sus cabriolas alegres mientras le preparaba la tarta de aniversario, a la que no hizo ningún caso, pues prefería alimentarse de biblias y antiguos testamentos.

No tardó mucho tiempo en convertirse en una mole de cuarenta kilos que santificaba las fiestas intentando copular con cualquier cosa que se moviera, incluida a Sor Graciana, una monja repudiada por su congregación que se prostituía en el chalet de al lado. A esta señora cansada de vivir le fascinaba contemplar el pene rojizo que Jesús arrastraba casi por el suelo y llegaron a hacerse buenos amigos. Su amistad duró cuatro años, hasta el día en que, desbordada por los recuerdos de misales e incienso, puso fin a su vida ahorcándose con un cilicio.

Como la pasión desenfrenada de Jesús no conocía límites,  tuve que comprar una cerdita a la que llamé María; tenía catorce meses y era regordeta, aunque tan bonita que uno no podía sino perdonar su obesidad y cantar alabanzas. Pronto, ambos se enamoraron, aunque María a veces se escapaba y se iba a tontear con el setter irlandés de los vecinos, los que ocuparon la casa de la monja ramera fallecida. Al principo no concedí demasiada importancia a los coqueteos de la cerdita, pero cuando éstos se ampliaron a todas las mascotas masculinas del perímetro vecinal, el asunto empezó a ponerse feo. Y no se arregló demasiado cuando Maria se quedo preñada y parió un engendro demoniaco que murió a las pocas horas. Tenia cuerpo de marrano, cabeza de perro y rabo de gato.

María se triscaba todo lo que tuviera pene y alguna vez incluso aunque no lo tuviera. Llegó un día en que los vecinos, hartos de mi cerda promiscua y de que sus animales de compañía empezaran a volverse paranoicos esperando su visita, me pusieron entre la espalda y la pared y me vi obligado a deshacerme de ella. Jesús no pudo soportar pasar ni un día sin María y se inmoló ahogándose en la piscina.

Todo esto sucedió realmente y no me lo he inventado. Los nombres reales de los personajes no han sido cambiados porque no necesito proteger a los inocentes. Cualquier similitud con el nombre o la historia de alguna persona, viva o muerta, es pura coincidencia y no intencionada.


Besitos.

Email del 28 de noviembre 2011

Camille Pisarro "A field in Varengeville" (1899)

Hola:


Se me acaba de ocurrir una buena idea para un cuento corto: Una iglesia repleta de fieles y el cura oficiando la santa misa, de repente en medio de la homilía, la estatua de Jesús clavado en la cruz cobra vida y arrancando uno de sus manos del clavo que lo fija a la madera y señalando a la gente que atónita lo mira exclama: ¡sois todos un atajo de imbéciles! ¡Despertad de una vez! Al pronunciar estas últimas palabras las figuras de la virgen y las de todos los santos que se encuentran levantadas por todos los rincones comienzan a reír con esa clase de risa musical y argentina que hiela la sangre. La gente corre despavorida y sale a trompicones del santuario, todos excepto una vieja que yace en el suelo con los ojos en blanco y echando espumarajos por la boca. ¡Jesús se ha convertido en un asesino!

Cambiando de tema, pues no quiero hablar sobre las religiones, estoy pensando muy seriamente en largarme al campo a vivir. El problema es que no tengo dinero para comprar una casa rural, pequeñita pero acogedora y con un poco de huerta. Pero creo que dejando de pagar algunas facturas podría alquilar una. Necesito alejarme de la ciudad o acabaré de hundirme en la mierda urbana que destroza y corrompe. ¡Quiero ver vacas pastando, ovejas balando y cualquier clase de animal domestico que me haga tener un poco de esperanza! Me siento tan oprimido que creo que no voy a poder soportar ni un año más de vida, si ésta continúa igual. El grimorio que durante tantos años he adorado ya no tiene sentido; voy a preparar la pira; quiero ver arder la inmunda teúrgia en que se ha convertido mi vida.

Las pequeñas cosas, los extraños sucesos, sólo tienen sentido cuando los contemplamos desde cierta distancia, anteponiéndonos a su significado, haciendo prevalecer la prudencia por encima de la insensatez y el desacierto. Pero lejos de usar la determinación como vehículo redentor, preferimos duplicar la lógica absurdamente profanada con maléficos e inaceptables mensajes en los que se ensalza una palabra tan ruin y vacía como "sacrificio" hasta límites inverosímiles. ¿Cual es el precio que debemos pagar por la salvación?

Si mi carne no estuviera contaminada por los achaques del tiempo y mi cabeza pudiese asimilar el empirismo como una forma aceptable de escape, no tendría ningún reparo en santificar la raza y la creación. Pero los años no han pasado en vano y he aprendido a esconderme de la manipulación que ejercen los poderes espirituales o terrenales y a desconfiar de cualquier tipo de sonrisa afable que quiera iluminar mi camino. Yo elijo la senda, yo elijo el camino.

Hace casi cincuenta años que me pregunto "¿Cómo?", aunque sólo hace unos pocos meses que conozco la respuesta.


Besos y abrazos

domingo, 27 de noviembre de 2011

Email del 27 de noviembre 2011

Gerhard Richter, "Candle" (1982)

Hola:


Nacer es cuestión de suerte, morir necesidad; entre estos dos pasos pasos biológicos del ciclo de vida y muerte, adquirimos la facultad de razonar y, gracias a esa peligrosa y temible capacidad, desarrollamos una estúpida justificación existencial que nos permite negar la inutilidad del proceso. Pero mientras nos enfrentamos a la evidencia, el tiempo pasa....

Algunos viven porque no son saben cómo morir y los hay cobardes que prefieren transformar el dolor en placer, autoconvenciéndose día a día de que la vida es un regalo inapreciable y no una tortura recurrente, aunque por otra parte se muestran incapaces de alabar el contrasentido y sinsentido de la realidad que les atormenta. Su mayor y único aliado aliado en este juego de perdedores eternos es la razón. La razón, sí, esa palabra obscena que atosiga nuestros sentidos; ese vocablo procaz que sugiere y organiza los bajos instintos; ese término perfecto que inmoviliza con falacias complacientes.

Sólo tenemos que mirar a nuestros ojos reflejados en un espejo y sedados por los innumerables recuerdos registrados en nuestro dañado procesador, para percibir con absoluta certeza que estamos solos. Una palmada estimulatoria nos da la bienvenida a la soledad cuando nacemos y una oración aislada nos despide de ella.


Besos (de un trozo de carne ibuprofenado y paracetamolecido)

Pd: Hoy no me encuentro para escribir emails graciosos. He descubierto un montón de lamentos disfrazados de identidad irreal y como tú eres mi amiga, de alguna manera, estás obligada a llorarlos conmigo.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Segundo email del 26 de noviembre 2011

 Van Gogh, "Un par de zapatos" (1887)

Hola otra vez:

Llevo media mañana buscando el zapato del pie izquierdo pero no logro encontrarlo. Ayer los dejé a los dos juntitos debajo de mi cama, como siempre, y esta mañana sólo he podido encontrar uno. He tenido que ir a echar la primitiva saltando a la pata coja y por el camino un renco me ha insultado por intrusismo. ¡Es increíble! ¿Habrá entrado un ladrón a robar mientras dormía y viendo que no había nada de valor ha optado por llevarse un zapato, quizá para usarlo de cenicero? Una cosa está clara, el calzado no tiene vida biológica y mucho menos capacidad para jugar al escondite, además hasta donde yo sé  es incapaz de desmaterializarse sin la ayuda de un desmaterializador de rayos Gamma, y estos, de momento, sólo se fabrican y comercializan en Urano. Podría sacarle partido a esta alucinante historia escribiendo un cuento que se titulara "El misterio del zapato italiano de marca desaparecido", "The shoe is missing" si lo quiero publicar exclusivamente para los lectores angloparlantes o "Wangu wa kushoto kiatu" si lo quiero publicar en Zimbabue, Uganda, Mozambique, Congo, Ruanda, Burundi, Somalia, Tanzania y Kenia.

Te preguntarás la razón por la cual un vulgar zapato me saca de mis casillas, pero si te digo que lo compré (junto a su compañero que aún no me ha abandonado) en El corte inglés y que me costaron 134 euros y un ataque de pánico, pues el vendedor era disléxico mental, quizá te respondas a ti misma. De momento ignoro cómo voy a salir a la calle esta tarde, a no ser que me ponga las pantuflas y encadene la vergüenza a la bajante del fregadero. Tengo más pares, desde luego, pero están tan pasados de moda que si me atreviese a usarlos podría ser deportado a la Favela da Antiga Fazenda Botafogo en Río de Janeiro.

Lo que más me altera de esta situación kafkiana es pensar que el zapato que falta era mi preferido del par. A él le daba los mimitos que le negaba al otro; con él usaba plantilla de devor-olor cada dos meses, mientras que con su colega nunca utilicé ni una de cuero de fabricación casera. En el fondo estoy totalmente convencido de que algún día volverá arrastrándose e implorando el perdón cual zapato pródigo, pero entonces yo lo rechazaré con actitud firme mientras acaricio y estimulo a un calzador de plástico.

Te cuento todo esto para que no malcries a tus botas de cremallera con tacón grueso.


Un abrazo

Nota: Email patrocinado por el gremio de zapateros españoles.

Email del 26 de noviembre 2011

Tom Wesselmann, "Great American Nude No. 97" (1967)

Buenos días:


Son las seis de la mañana y el silencio total va ser profanado, pues tengo que sonarme o moriré de asfixia. Este resfriado me está jorobando un montón y los efectos del ibuprofeno y paracetamol cada ocho horas son inexistentes, así que he decidido curarme a base de cigarrillos continuados y caladas profundas. Ya no me importa que los oídos me silben los últimos hits, ni siquiera que al tragar saliva el dolor me haga visitar Neptuno sin reserva ni billete. Voy a curarme siguiendo las recomendaciones del doctor Greg y a dejarme de paparruchadas. Exceptuando a mi prostituta favorita, nadie conoce mi cuerpo como yo mismo, ¿por qué debería confiar en los matasanos? Casi nunca aciertan y las pocas veces que lo hacen es de pura chiripa. A estas alturas el único consuelo que me queda es comprobar que un tanto por ciento muy elevado de la población de mi barrio está igual o peor que yo. Y me imagino que lo mismo sucederá en todos los distritos, excepto en El Botànic, pues allí ya están todos muertos.

Estoy cansado de pensar y de escribir, creo que debería tomarme un respiro y dedicar mi tiempo a insultar a la gente desde mi ventana o desde el balcón, que me da más ángulo de visión. Con un poco de suerte me encerrarían unos cuantos años en la cárcel o en el manicomio, o quizá en ambos sitios a la vez y eso me aseguraría la manutención y el lavado, planchado y secado de la ropa. Por cierto, la ropa interior me queda un poco apergaminada y a veces me molesta y sobre todo me rasca, de ahí ese andar típico mío. ¡Ahora ya entiendo por qué los albañiles y poceros me silban! Antes de ayer uno incluso me gritó: "¡ese andar respingóóóón y con lereleeeee!" ¿Podrías darme un buen consejo acerca de los suavizantes y la forma correcta de dosificarlos para sacarles un verdadero partido? He usado prácticamente todos los del mercado, desde las marcas blancas hasta Vernel o Mimosín y el resultado siempre es el mismo.

Querida, voy a dejarte, necesito pintarme las uñas de los pies y no se dónde está  mi pintauñas fucsia satín de Margaret Astor. En realidad lo aborrezco, pues tiene la punta en diagonal y usarlo resulta dificultoso, pero maquilla las uñas muy bien y no deja rayas, además es de secado ultra rápido y no se descascarilla hasta pasadas varias semanas.


Besazos


PD: Acabo de descubrir tres cosas terribles:

1) Tengo 38.50 de fiebre.
2) El dueño del bar de la esquina se acuesta con su mujer.
3) No soy lo que parezco, aunque lo intento con todas mis fuerzas.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Segundo email del 25 de noviembre 2011

Alan McDonald, "Man in the middle" (2009)


Entrevista a un idiota



La entrevista de hoy, perteneciente a la aclamada serie "Gente tirada en la calle", ha sido realizada en un solar repleto de inmundicias. El entrevistado, Gregorio "el tortitas", es un sin techo ejemplar, pues no sólo se expresa con una claridad increíble, sino que además es el máximo triunfador del premio "acémila del año", galardón que ha ganado en veintisiete ocasiones.


ENTREVISTADOR: Antes que nada me gustaría darte las gracias en mi nombre y en el de la revista en la que trabajo por tu extrema valentía al dejarte entrevistar. ¿Desde cuándo eres idiota?

IDIOTA: Ah, ya ni me acuerdo, supongo que es una cuestión genética. Mi padre era un completo memo y a mi abuelo lo llamaban "el tirachinas" pues siempre iba a todas partes con un tirachinas colgado de una oreja. Los lunes, miércoles y viernes se lo colgaba de la derecha y el resto de los días de la izquierda, excepto los domingos que le daba fiesta y lo guardaba reverencialmente en el primer cajón de su mesita de noche. Era de roble ¿sabes?, la mesita.

ENTREVISTADOR: Háblanos de tu padre

IDIOTA: Se llamaba Juan, aunque a él le hubiera gustado llamarse Aurora. No es que fuera un marica ni nada de eso, simplemente le gustaba ese nombre y odiaba el que le habían puesto ya que le recordaba a un pavo que tenía mi abuelo y al que el resto de la familia llamaba así. Por cierto, ese pavo un día se escapó, se introdujo en la casa de los vecinos y le propinó un picotazo a Manolo en los testículos. Por lo visto, aquello le gustó tanto al vecino que a partir de entonces hizo un trato con mi abuelo para que se lo alquilase tres veces al mes. ¡Era algo de locos!

ENTREVISTADOR: ¿En aquella época ya babeabas?

IDIOTA: No, eso vino después. Empecé a babear el 12 de agosto de 1946 a las seis en punto de la tarde. Tenía entonces unos catorce años y descubrí que así las chicas se fijaban más en mí, aunque ponían cierta cara de asco y pena. Un día, una  me secó la baba con un trapo sucio y yo me enamoré perdidamente de ella.

ENTREVISTADOR: ¿Cómo se llamaba?

IDIOTA: Alejandra. Alejandra Martínez Basauli. Ahora ya está muerta. Falleció antes de cumplir los veinte a consecuencia de un ataque de hipo.

ENTREVISTADOR: ¿Tuviste alguna novia?

IDIOTA: En esa época no, aunque lo intentaba. Es posible que mi técnica de seducción no fuera la correcta.

ENTREVISTADOR: ¿Qué hacías para ligar?

IDIOTA: ¡Oh! muchas cosas, les metía arañas de jardín en el bolso o a veces les bajaba las bragas delante de todos y a traición, pero casi nunca me servía para nada.

ENTREVISTADOR. Entiendo. Cuéntanos algo sobre tu primera novia. Me refiero a novia formal.

IDIOTA: Mi primera novia sólo fue mi novia durante cuarenta y ocho segundos. Lo único que recuerdo de ella es que tenía grandes pechos y le faltaban varios dientes. Recuerdo mucho mejor a Adolfa, a la que yo llamaba Adelfa y eso le cabreaba. Era una monada de chica pero tuvimos que dejarlo por culpa del ajo.

ENTREVISTADOR: ¿Del ajo? ¿Podrías explicarlo mejor?

IDIOTA: Le encantaba masticar ajo. Siempre llevaba un ajo en la boca y besarla era muy duro. Ya sabes a que me refiero, pero eso no es lo peor. El primer día que le metí mano descubrí que guardaba en ese sitio, ya sabes qué sitio, una provisión de ajos pelados y dispuestos para ser masticados. Por eso la dejé. La quería pero no podía soportar ese olor por arriba y por abajo. Desde entonces, siempre que como sopa de ajo me acuerdo mucho de ella.

ENTREVISTADOR: ¿Eras buen estudiante?

IDIOTA: Era el peor estudiante de mi clase, del colegio y de la provincia. Lo que realmente me gustaba era fumar. Cuando no tenia tabaco me fumaba lo que fuese: arena, virutas de madera, carne de pollo, cualquier cosa. Una vez me fumé un esternocleidomastoideo.

ENTREVISTADOR: Pero eso es un músculo....

IDIOTA: En aquellos días mis amigos y yo siempre que teníamos la oportunidad nos colábamos por una ventana en el matadero municipal. Allí daban muerte a las ovejas, vacas, marranos y hasta caballos. Un día que no tenía nada para liar y que me sentía especialmente creativo, cogí ese músculo lo dejé al sol para que se secara y lo pulvericé con una piedra del pajar. Luego me lo lié y me lo fumé.

ENTREVISTADOR: ¿Pero cómo sabías el nombre de ese músculo?

IDIOTA: Porque después de mangarlo, unas tres horas más tarde, el carnicero matarife salió a la calle presa del pánico y chillando: "¡me han robado un esternocleidomastoideo vacuno. Ladroneeeeees!" Años después, descubrí que ese tipo era coleccionista de esternocleidomastoideos.

ENTREVISTADOR: ¿Creías en Dios? ¿Asistías a misa?

IDIOTA: La única vez que he entrado en una iglesia fue para robar agua bendita, pues estaba sediento y no tenía dinero. Fue hace poco, no creas. Nunca he creído en Dios, seguramente porque mi familia era extremadamente creyente. Mi madre iba a misa ocho veces cada día. Casi se podría decir que vivía allí. Mi padre creía en Dios, pero le molestaba que éste no se pusiera en contacto con él y le ayudara en el campo.

ENTREVISTADOR: ¿Era agricultor?

IDIOTA: ¿Dios?

ENTREVISTADOR: No, tu padre.

IDIOTA: En esos años todo el mundo era agricultor. Entonces no existían los supermercados, hombre. Vivíamos de lo que cultivábamos y de los intercambios.

ENTREVISTADOR: ¿No había ninguna tienda en tu pueblo?

IDIOTA: Había una taberna que a su vez era tienda, farmacia, hospital.....

ENTREVISTADOR: Ahora tienes ochenta años. Has ganado el premio nacional "tonto del año" veintitrés veces y eres el imbécil más premiado y conocido. ¿Te sientes completamente realizado?

IDIOTA: No, ¿sabes? Yo siempre quise ser gato, no persona. Me hubiera encantado vivir en los tejados y entrar a las casas a robar comida.

ENTREVISTADOR: ¿Lo dices en serio?

IDIOTA: Pues claro. ¿Sabes lo que me han dado por cada uno de los concursos que he ganado? Una copa de metal. Ya tengo veintisiete. Las tengo expuestas en una vitrina de cristal, el problema es que como vivo en la calle, siempre tengo que ir arrastrando la enorme vitrina de un sitio a otro o pagando a alguien que la vigile cuando tengo otras cosas que hacer. Por ejemplo, por esta entrevista tú me vas a pagar veinte euros, pero el tío que me vigila las copas me ha pedido 19 por hacerlo. O sea que mis beneficios del día equivalen a un mísero euro. ¡Claro que prefiero ser un gato! O por lo menos una rata. Para vivir en un mundo de ratas es mejor ser una de ellas, o alguien que se alimente de roedores.....

ENTREVISTADOR: ¿Eres feliz?

IDIOTA: Yo no, pero mi tía Federica, la hermana de mi padre, sí lo era; por eso se suicidó bebiendo zumo de melocotón con sosa cáustica. ¿Cómo puedo ser feliz si no tengo dinero? Sin pasta la felicidad no puede existir.

ENTREVISTADOR: ¿De verdad crees eso?

IDIOTA: El dinero sirve para comprar comida, si no comes te mueres. Puedes robarla pero si te pillan te envian al trullo y allí te violan. Yo tengo una fisura anal y no puedo permitirme ese lujo. El dinero sirve para pagar el sexo. La putas son las únicas que no me obligan a ducharme antes de acostarse conmigo. Vivimos en un mundo en el que no se puede hacer nada sin un montón de billetes.

ENTREVISTADOR: ¿Tienes futuro?

IDIOTA: Por supuesto que no, pero tú tampoco lo tienes. Nadie lo tiene.

ENTREVISTADOR: Ha sido un placer charlar contigo.

IDIOTA: ¿No podrías enchufarme en tu revista?

Email del 25 de noviembre 2011

Ivan Shishkin, "Bench at the mail" (1872)
Hola:

Hoy es viernes, el día que los cristianos utilizan para comer pasta, huevos o verdura, aunque conozco a algunos que se atiborran de chuletas de cordero porque saben que con una penitencia de treinta Credos o Ave Marías la absolución les deja el cajetín donde se guardan las blasfemias limpito y reluciente. Hasta dónde puedo recordar, yo sólo me confesé una vez, cuando tenía 8 años, justo después de tomar la primera comunión, aunque no recuerdo el castigo que me fue impuesto.

Los viernes es el día de mercadillo en mi barrio, desde mi habitación puedo escuchar el ruido que hace la gente mientras compran o roban los productos que los comerciantes tienen a la venta. Algunas veces incluso oigo el sonido de disparos,  sirenas de policía y gritos de los paramédicos intentando salvar una vida. Las pocas veces en las que me digno recorrer las calles atestadas de gente descontrolada por adquirir artículos baratos o gangas made in China es para comprar alguna planta, maceta de terracota o fertilizante con altos contenidos de nitrógeno, fósforo y potasio. Bueno, si quieres que te sea sincero, hace años compré una funda de edredón por doce euros que se rompió al tercer día de usarla. ¡Y eso que suelo cortarme las uñas de los pies!

Invariablemente, mañana será sábado y supongo que no haré grandes cosas; quizá me dé una vuelta por la parte vieja de la ciudad y acabé sentado en un banco público observando a la gente. No sabes lo beneficioso para la salud que puede llegar a ser ejercer de mirón pues mientras escudriño, medito sobre el comportamiento humano y su forma de proceder cuando están convencidos de que ningún ojo les contempla. Supongo que mi entretenimiento no es muy ético, pero qué diantres, ¿a quién le importa la ética?

Los días de la semana transcurren como siempre, aburridos, pero a una velocidad increíble. No hace prácticamente nada yo era un chaval y ahora rozo la cincuentena. Es posible que en todos estos años haya aprendido bastantes cosas pero también que me haya hecho más germánicamente insensible y que parte de mis ideas rayen la intolerancia, pero envejecer implica ciertas bagatelas. Hay que pagar un precio por cada año que se cumple y el mío no es ni más alto ni más bajo que el de cualquier humano asqueado.

Espero que el paso del tiempo no influya en tus decisiones y que éstas, lejos de ser una repetición de anteriores, sean el comienzo que sigue a cada pequeño final.


Besos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Segundo email del 24 de noviembre 2011

Anselm Kiefer, "Sternenfall" (1995)

Hola por segunda vez en un momento diferente:


En algún punto de la irrealidad estéril que trabajosamente diseño, existe un anverso proyectado que lo difumina todo. Cuando intento tocarlo se desvanece y entonces es cuando me doy cuenta de que no soy más que un color desechado que busca impaciente una paleta donde asentarse. Mientras escudriño posibles superficies, el artista supremo me rechaza y con la espátula determinante me devuelve al tubo, un trabajo dificultoso pero que para él tiene una apropiada recompensa.

Camino por la calle mojada de lluvia y los adoquines de piedra desgastada cobran vida, se lamentan de su desdichado destino y lloran lágrimas duras que comprendo, concibo, interpreto; las recojo y las guardo en el bolsillo; algunas se niegan a ser sujetadas y se desvanecen ante mis ojos, pero la mayor parte aceptan su destino.

Ya no soporto el peso de las muecas transparentes y concibo el espacio como parte de mi Lebensraum particular. Me dirijo hacia ese lado porque no puedo comprender que exista otro lado y me acuesto en el único catre en el que nadie se atreve a yacer.. El hedor a tierra quemada puede olerse durante los momentos en que no existo, porque básicamente:

Soy mis días y mis noches, mi sonrisa escondida y mi lamento perpetuo; soy como una hoja sin estípulas y a veces vuelo y me traslado con el viento. Soy alguien que nadie desearía ser, que se acurruca mientras soporta un desmesurado aguacero. Soy la mitad del contenido total de los sueños más inútiles y a veces me deslizo entre los intersticios que aparecen en el horizonte aparente. Soy como una piedra consumida por una corriente; soy esa pequeña salpicadura que ensucia las perspectivas isométricas. Soy mi propio doctor, mi psicólogo, mi amante y cuando muera, será porque habré sido mi propio asesino.


Besos desiguales, pero inventados de la misma manera.

Email del 24 de noviembre 2011

Charles Ladson (título y año desconocidos)

Amiga mía:


"Grunk glock gaund sumz snork", éstas han sido las primeras palabras que he pronunciado esta fría y despejada mañana. Estaba desayunando mi habitual vaso de leche con tostada cuando un imbécil ha llamado por teléfono para preguntar si ya había llegado y estaba en casa Marisa. ¡A las seis y treinta y cinco de la mañana! Como llevaba la boca llena de pan y mermelada y además estaba de un humor de perros, pues vivo sólo sin ninguna clase de Marisa y odio a los que se equivocan de número, le he respondido de muy malas maneras que Marisa seguramente estaría con un cliente y que no se preocupara pues (casi) siempre usa protección. Pero los sonidos que han salido de mi boca han sido ininteligibles y el tipo ha colgado el aparato refunfuñando y maldiciendo al género femenino y sus relojes de pulsera.
Unos minutos más tarde, mientras me duchaba algún vecino psicópata ha puesto a un volumen imposible la canción  titulada "El chiringuito" de Georgie Dann y he sufrido una bajada de tensión tan brutal que me ha obligado a suspender el baño e intentar dirigirme corriendo y mojado a tumbarme en el sofá, con tan mala pata que me he tropezado con el cinturón del albornoz y he aterrizado de cabeza contra el suelo, partiendo en dos una baldosa y despertando al resto de la comunidad de propietarios.
Como siempre he pensado que los días malos no terminan hasta que uno tranquiliza los nervios y la mente, he permanecido en el suelo sin moverme y meditando sobre el fatalismo y su connotación lingüístico-filosófica durante un par de horas y ahora, bastante descompuesto anímica y moralmente, trato de contarte los sucesos de la jornada y mis pensamientos más profundos por medio del email habitual.

Lentamente voy recuperando las fuerzas y supongo que en un par de meses habré superado el trauma que han ocasionado en mi vida Marisa, Georgie y la baldosa. Incluso me atrevo a pronosticar que este cúmulo de sinsabores tendrán un efecto positivo en la forma de afrontar todas las jornadas que comprendan los próximos ciento cincuenta años de mi existencia. Soy un tipo fuerte, por esa razón, cuando no me encuentro demasiado ocupado intentando morirme, diseño complicadas estrategias para alargar el futuro hasta límites aborrecibles, tragando pastillas anti oxidantes, bebiendo infusiones milagrosas y llevando una vida dementemente sana que haría palidecer de envidia a los presidentes de los gremios de herboristas, dietéticos, neurópatas y vampiros.

No estoy seguro de si este email te demostrará de una forma convincente la lucidez mental y el aplomo sobrenatural que he heredado de mis antepasados. No olvides que entre éstos se encontraba Gregorio López Muñoz, mi tatarabuelo y el primer tipo que desarrolló una teoría válida y comúnmente aceptada sobre cuál es la mejor manera de asar un cebollino sin perder la compostura y ese legado y ejemplo, de alguna forma mantiene vivos mis sueños y anhelos, al mismo tiempo que dignifica mis desesperanzas y transforma mis desengaños continuos en ilusiones vanas.


Desde el rincón más sombrío de la nada, se despide este calvo que todavía no ha encontrado el bisoñé perfecto.


Besos

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Segundo email del 23 de noviembre 2011

Gerhard Richter,  "4096 farben" (1974)

Hola nuevamente; este será un email muy cortito:


Déjame que te cuente lo que ha sucedido cuando he dejado de existir un poco. Permíteme que no lo adorne demasiado y que la narración fluya por sí misma. Tú sabes que Ser implica oposición a la Nada y la Nada significa ausencia de todo, luego en los pocos momentos en los que verdaderamente existimos algo el concepto ontológico de la inexistencia se transforma en alguna cosa -más o menos dura- y si las cosas se supone que carecen de alma, ¿cómo es posible Ser y al mismo tiempo no existir?. Hace un par de horas me he desmaterializado, utilizo la palabra "desmaterializar" porque por unos instantes he sido una cosa inmaterial (para que me entiendas: más que blanda) y, mientras no existía como ente palpable, he podido percibir lo duro que se hace existir al contemplar a la gente que todavía Es corriendo por la calle. He escuchado murmullos, lamentos y alguna risotada prefabricada para contagiar un falso estado de ánimo; durante esos minutos en los que he dejado de Ser, algo así como una superficie abofeteable, mis sufrimientos, no han sido, se han paralizado y me he sentido más cerca de lo que se supone es el vacío espantoso, aunque para mí ha sido todo lo contrario y la visión de la oscuridad que envuelve la no existencia ha apaciguado mis deseos de no sobrevivir en absoluto y para nada.


Te cuento todo esto para que hables con mi familia y ellos me incapaciten y me internen en un frenopático. Con jardín.


Besos

Email del 23 de noviembre 2011

Paul Gauguin, "El jamón" (1889)


Hola corazón:

Tú y yo (y mis moscas domesticas) sabemos que la alimentación es la base de la vida, pero para nutrirnos, antes debemos comprar (o robar) la comida y para que podamos comprar y comprar y comprar los supermercados nos preparan filas y filas y filas interminables repletas de productos poco naturales, pero que gracias a los conservantes pueden durar hasta varios años. Por ejemplo: los botes de tomate triturado, gracias a los cientos de aditivos que poseen pueden conservarse perfectamente hasta el Big Rip. Hoy es miércoles y me toca ir a comprar, pues mi nevera está tan vacía que cuando la abro sale una carcajada. Todavía no he decidido si iré a Mercadona o al DIA, pero ¿qué importa eso? El primero es más grande pero sus cajeras suelen tener bigote; el segundo es más limitado en productos, pero te tratan mejor, por lo menos a la hora de clavarte la cuenta. ¡Dios!, parezco una maruja de 74 años. ¿Pero qúé es lo que me está pasando?

Te estoy escribiendo estas desacompasadas pero sinceras líneas y al mismo tiempo intento acordarme de los productos que necesito; creo que debería escribirlos en una lista, pues la última vez que me atreví a memorizarlos no compré ninguno de los que necesitaba. A ver: huevos, leche, pan -no, el pan de los supers es asqueroso-, arroz, jamón serrano, jamón de york......Creo que los apuntaré en un papel, ¡por cierto! no me queda papel higiénico y ayer tuve que sustituirlo por la hoja de un ficus elástica.

Después de redactar la lista viene lo mejor, calcular el presupuesto e intentar que todas las referencias de la relación puedan ser adquiridas. El problema es que mi lista tiene 63 productos y mi presupuesto es de 24 euros. Francamente, ¡no creo que cuadre! Y a mi edad ya no me apetece ponerme a robar, más que nada porque con el Parkinson es difícil esconderse algo en los gayumbos sin que el 96 % de los clientes, reponedores, y cajeros no se den cuenta. Tengo un amigo que tiene un truco que nunca le falla. Antes de mangar el producto, pone la zancadilla a la abuela más vieja y decrépita que se encuentre en ese momento en el establecimiento y, mientras todo el mundo corre a ayudarla a ponerse de pie y recoger sus huesos, él aprovecha para vaciar media estantería y guardársela entre el jersey y la camiseta y por dentro de los pantalones. El que salga del establecimiento con cinco tallas más de cintura parece que no suele importarle a nadie, en esos momentos muy ocupados haciéndole el boca a boca a la anciana.


Bueno, ¡se acabó! Voy a ponerme los zapatos y me largo a Consum. Que tengas un buen día y que los hados te protejan, por lo menos de la lluvia.


XO

martes, 22 de noviembre de 2011

Cuarto email del 22 de noviembre 2011

Glenn Brown, "International Velvet" (2004)


Breve tesis con sindéresis para comprender la emesis


Hoy es el cuadragésimo noveno aniversario de mi primer vómito, también llamado emesis. Tendría unos siete meses cuando devolví un potito Bledine de carne y verduras, seguramente para probar cómo se hacía, pues a esa tierna edad yo ya era un experimentador nato. A esa primera regurgitación le han seguido bastantes más, yo diría que unas catorce por año, aunque en 1987 arrojé la papa más de cien veces, la mayor parte de ellas, después de soportar sudores fríos. Como vomitador profesional estoy en condiciones de disparatar sobre este tema sin que el resultado de mis divagaciones pueda llegar a resultar innecesariamente repugnante para el posible receptor.

 Existen tres tipos de emesis:

1) Natural. Cuando de manera fortuita una náusea desemboca de forma violenta, eso sí, en una expulsión de mierda detrítica que nos hace sentirnos relajados y felices una vez pasada la fase convulsiva.

 2) Provocado. Cuantas veces nos habremos introducido los dedos para vomitar los tres litros de sangría que nos sentaron realmente mal... Algunas mujeres, y cierto número de hombres, prefieren provocarse el vómito introduciéndose un pene erecto de más de 18 centímetros en la boca, pero esa es una forma excepcional y no catalogada sobre la cual no merece la pena extenderse.

 3) Por enfermedad. Existen innumerables dolencias cuyos síntomas pueden hacer devolver hasta los intestinos a quien las padece. Por ejemplo, el cáncer de axila o el tumor emocional. Pero como no soy galeno, prefiero no dar detalles y escurrir el bulto.

Si hemos de creer las palabras del doctor Konstantin Bondarchuk, catedrático de psicología espasmódica y gerente de la clínica Счастливым условием de Volgogrado, el hecho de vomitar implica acercarse a la naturaleza salvaje y al mismo tiempo aproximarnos al altísimo pues, según su teoría, Dios nos creó no con barro, sino con su propia bilis sagrada, sacrosanta y divina, y después del vómito supremo del que surgió la vida, se sintió indispuesto y se tomó un Almax forte. Está claro que los cristianos fundamentalistas abominan de esta teoría, pues la tildan de demente y atea; algunos incluso han llegado más lejos y han aprendido a hacer vudú por correspondencia con el simple ánimo de provocar a esta ilustre eminencia rusa una colitis ulcerosa que lo envíe directamente al nicho, aunque a fecha de hoy se desconoce si esas prácticas aberrantes han surtido algún efecto.

Puede que cierto número de lectores hiperestésicos sientan una total aversión por este tema y preferirían estar leyendo un tratado sobre "Cómo llegar a la perfecta felicidad indescriptible por medio de la sodomía y el beso negro" o cosas parecidas, antes que enfrentarse a este texto sobre los efectos de las malas digestiones, la acidez de la comida mal digerida y la disminución de los electrolitos; pero me es indiferente. De la misma manera que odio con todas mis fuerzas las letras de las canciones de amor, aborrezco los relatos que ensalzan la blancura inmaculada sobre la oscuridad tenebrosa y decadente. ¿Acaso no vomita todo el mundo?

Hace aproximadamente quince años, astrofísicos del observatorio de Javalambre descubrieron cerca de la galaxia espiral barrada NGC 4921 situada en la constelación de Coma Berenices, un vómito de dimensiones espectaculares que flotaba indolente entre el polvo sideral y que fue bautizado como "Vomito perturbador gaseoso" y que hoy es motivo de encendido debate entre los eruditos y astrónomos de prácticamente todo el mundo, excluyendo a los investigadores de Namibia, que están convencidos de que es una hipótesis retrógrada y verdaderamente reaccionaria, pues ellos aseguran que esa regurgitación astral no es más que una porción de las heces colíticas del dios Unchulogu, el ser supremo al que durante siglos han sacrificado millones de bueyes para apaciguar el alma de los muertos.

Por último y para terminar con esta perorata altamente avanzada, desearía recomendar los siguientes libros a todo aquel que se sienta seducido por el tema y que, lejos de cerrarse en banda ante hechos demostrados científicamente, necesite iluminar su intelecto y al mismo tiempo justificar su existencia aprendiendo mientras -de alguna forma- envejece.

5 LIBROS Y TRATADOS ESENCIALES:

1) Vómito sanctus (escrito en el siglo XIV por Erasmo Casiodoro)

2) Neologismo biliar (autor desconocido, probablemente escrito a finales del siglo XIX)

3) Tratado cosmológico pluscuamperfecto (Alfred W. Black, publicado en forma de manuscrito en 1832)

4) Vida intima de un quark (del sacerdote y astrónomo belga Édouard Gotlib, editado por "Ciboulette verte Editions" en 1932)

5) Astrocartografía y gastritis (Emiliano Pérez Sandoval, escrito en 1977 y prohibido en la UE)

Tercer email del 22 de noviembre 2011

Tintoretto, "Susana y los viejos" (1555)

Hola por tercera vez (hoy estoy francamente pesado):

Intentando hacer la V de victoria con la mano derecha me he fracturado dos dedos, así que mis días como alborotador en las manifestaciones pro verdadera democracia se han terminado durante un par de meses. El estruendo de la fractura ha sido tan fuerte que incluso un vecino ha golpeado enfurecido la pared, seguramente para que dejara de hacer ruidos y él pudiera dedicarse a sus cosas sin molestias ni sobresaltos. Acabo de intentar sacarme el pene para orinar con la mano izquierda pero el intento ha sido un completo fracaso; seguramente tendré que acudir a alguna ONG para que me ayuden a mear o por lo menos para que me enseñen a utilizar el brazo zurdo sin añadir serias complicaciones al normal desarrollo de mis actividades diarias.

La vejez ataca por todas direcciones y es pugnaz en sus designios. Ya no tengo veinte años aunque sólo hace veintinueve que sí los tenía. El tiempo pasa velozmente y a veces no nos damos cuenta hasta que ya es demasiado tarde. Empecé a sentir que envejecía hace unos tres años cuando en mis orejas empezaron a crecer unos pelos duros y feos que ya ni siquiera con unas pinzas de acero consigo arrancar. Más tarde, hace aproximadamente un año mi cuello se llenó de acrocordones y mis collares y colgantes hippies tuvieron que ser abandonados en el cajón de mi mesita sin contemplaciones. ¿Donde acabará este viaje sin fin hacia la gerontología más humillante? Supongo que en el tacatac, pero eso, lejos de importunarme, me produce cierto regocijo malsano que me invita a meditar en el mañana y sus imperfecciones.

Imperfecciones... defectos... carencias.... anquilosamiento... Hasta donde yo sé, nadie que se encontrara en su sano juicio ha intentado hacer el salto del tigre a partir de los cuarenta, pues al esfuerzo inaccesible que puede suponer trepar a un armario se sumaría la vergüenza de arrojarse desde dos metros de altura con el pene en erección de noventa grados y el miedo al fracaso más estrepitoso... sin contar el estropicio que se puede organizar al caer sobre la parte equivocada de la cama y romper un par de muelles del somier mientras la amante de turno se carcajea sin piedad.

En resumidas cuentas, amiga mía, la vejez es un asco, pero forma parte de la vida y ésta no es más que la iniciación a la verdadera obra maestra de la creación: la muerte.


Saludos

Segundo email del 22 de noviembre 2011

Arnold Böcklin, "Plaga" (1898)

Hola de nuevo:


Nuestro planeta, al que llamamos "Tierra" pero que muy pronto cambiará su nombre por "Goldman Sachs", no deja de mandarnos señales intimidatorias con el propósito de que, aunque signifique un terrible esfuerzo para nuestros cerebros, tomemos consciencia de una puta vez y empecemos a comportarnos como seres racionales. Eso implica instaurar repúblicas en la mayor parte de los países y, sobre todo, el desalojo forzoso de los especuladores. A éstos últimos podríamos enviarlos como cabeza de civilización a Gliese 581 y permitirles total libertad a la hora de negociar, robar, arrimar o conjeturar de la manera que quisiesen; es decir, les otorgaríamos carte blanche para lucrarse comprando, vendiendo y cambiando las pocas pertenencias que les dejaríamos llevarse, por supuesto, siempre y cuando los habitantes de dicho planeta -en el caso de que esté habitado y, a diferencia de los terrícolas, sus habitantes posean verdadera inteligencia- se lo permitieran, algo que sinceramente dudo. Otra opción menos costosa pasaría por internarlos en macro zulos excavados en determinados desiertos y alimentarlos con facturas y pagarés, aunque los domingos serían recompensados, a condición de que se portaran correctamente, por supuesto, con algún monstruo de Gila estofado o algún alimento similar y con los mismos aportes básicos en cuanto a proteínas.

Pero como básicamente los afectados -el 90 % de la población mundial- no vamos a ponerles en el lugar que se merecen, pues disfrutamos actuando como esclavos y nos entusiasma seguir a determinada clase de líderes, llegará un momento en que nuestras propias heces, diseñadas trabajosamente mientras adoramos al vil metal, acabaran por consumir nuestra dignidad y transformarla en envidia, resentimiento, animosidad, que, lejos de acabar de un golpe con lo que creemos es una civilización cuasi perfecta, nos llevará a inventar excusas para entrar en guerras dementes continuadas, donde el opresor no sienta piedad alguna por el vencido y donde celebrar la victoria alimentándose del hígado de los derrotados sea un acto de bondad humana.

Hablar y reunirse en guetos para diseñar estrategias ya no sirve para nada. Es hora de que salgamos a las calles y dejemos que nuestra razón sobornada a un precio increíblemente bajo elimine las causas y a los crápulas que las proyectan. Si no lo hacemos pronto, nos convertiremos en rameras insensibles  y engendraremos monstruos que en un futuro muy muy cercano acabarán por engullirnos, para después devorarse entre ellos.



Saludos, o besos, o abrazos.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Segundo email del 21 de noviembre 2011

Stanford-Kay, "Anthology" (2006)

Hi again:

Acabo de terminar de escribir un relato de ciencia ficción titulado "Testosterona metálica" que se desarrolla en el año 45.087 y que trata sobre un robot muy masculino que cierto día se deja olvidado el pene de acero en la vagina de una androide reprogramada. Sinceramente, creo que tiene todos los ingredientes para convertirse en un best seller regional: sexo, traición y descuartizamientos varios, aunque me da vergüenza firmarlo con mi nombre verdadero y me he inventado un bonito seudónimo: Greg Von López de Santa Ana y Padua. Mañana te lo envío por correo ordinario, si no recibo tu crítica en el plazo de dos semanas tendré que pensar que su lectura ha trastornado profundamente tus convicciones morales y has decidido fugarte con el peroné petrificado de un Brachiosaurus Altithorax.

Escribir no es nada fácil, pero inventarse un argumento y desarrollarlo coherentemente en trescientas páginas es el colmo del fustigamiento intelectual y no se lo aconsejo a nadie que tenga dos dedos de frente. Es moralmente más aceptable ganarse la vida disfrazado de drag queen y hacer chapas en los urinarios de cualquier estación que dedicarse al difícil oficio de literato y, por descontado, más rentable economicamente. Si me quedaran bien las pelucas y resultara atractivo con tres kilos de maquillaje, seguramente podrías verme contoneándome con un bolsito de Prada falso y haciendo la calle, de eso puedes estar segura; pero soy tonto, rematadamente tonto y todavía creo que de mi cerebro puede salir una buena historia que renueve, alborote y conmocione el mundo literario, actualmente en estado semi comatoso.

Después de meditarlo profundamente, he pensado dedicar el libro a Cayo Julio César Augusto Germánico, también conocido como Calígula; como este reconocido tirano demente hace cerca de dos milenios que fue asesinado, supongo que no pondrá reparos a mi dedicatoria.


Besitos.

Email del 21 de noviembre 2011

Bansky "The monkey parliament"

Hola:


Todos sabíamos lo que iba a suceder pero yo esperaba que un ataque de locura obligara a dimitir a nuestro próximo nuevo presidente al salir al balcón. Imagínate parte de su discurso:

"Buenas noches a todos. Los españoles mediante su voto han decidido otorgar su confianza al PP, pero como me huelen los pies he resuelto retirarme antes de empezar. Ningún país que se precie puede tener un presidente que, aunque usa diariamente Peusek, padezca de bromhidrosis. Con mi natural bondad peculiar y única que me ha hecho famoso en nuestro mundo y en varios mundos paralelos, he dispuesto que el partido que yo presido se convierta en un club de baile latino y que cese toda su actividad política. De ahora en adelante quiero, dedicar mi tiempo al estudio y renovación del cha cha cha, la bachata, el merengue, la salsa y el reggaetón, por supuesto sin olvidar algunos bailes tradicionales nacionales como la sardana, la muñeira o la jota aragonesa...."

Lamentablemente no ha sido así, aunque su alocución fue incluso más tonta y banal que la que yo acabo de poner en su boca. Por supuesto he tenido que leerla en los periódicos digitales para entenderla, aunque la verdad, no hay mucho que comprender, pues ese discurso podría haber sido escrito perfectamente por cualquier brujo ruandés de tribu, adornado con un hueso de ñu en el tabique nasal, ya sabes, esos que cantan "Unga katisanga achari" mientras danzan alrededor del fuego arropados por melodias monotonales enloquecidas.

Mi cerebro en fase terminal cláramente neo psicótica y yo hemos decidido hacernos apolíticos, pues ya no nos llega ningún mensaje, ni siquiera los de la izquierda rota y prostituida por defender sus posesiones. De ahora en adelante, trataré de anular mis utópicas convicciones políticas y me dedicaré a la confección de bufandas, gorros, y cubrecamas con ganchillo usando la técnica de punto en cadeneta y, si me sobra algo de tiempo, es posible que lo destine a drogarme fumando mermelada o confitura de plátano. Ya estoy harto de creer en quimeras y depositar mi futuro en patanes que no están preparados y que lo único que desean es que su nombre se escriba en los libros de texto y en las enciclopedias.

Si tuviera dinero, mañana mismo emigraría a Caronte, Nix o Hidra (satélites naturales de Plutón), pero como con lo que tengo en el banco no me llega ni siquiera para desplazarme a los arrabales de mi ciudad, es mejor que justifique mi desencanto cerrando el pico y volviendo una vez más a tragar saliva.


Besos y barricadas.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Tercer email del 20 de noviembre 2011

Willem de Kooning, “Woman I” (1950-52)


Querida:


El siguiente texto es una recopilación de pequeños disparates -que Goya me perdone- o esperpentos -que Valle-Inclán me disculpe- posteados inicialmente para mis amigos de Facebook, después trasladados a una pestaña de mi blog y por último autocensurados. Si eres lista e intuitiva podrás ponerle rostro a la protagonista, una alcaldesa cualquiera de una ciudad  cualquiera y por su puesto en un mundo cualquiera.


Pita vive en una ciudad llamada Naranjilandia y es la temida alcaldesa. Pertenece a un partido que tiene acciones en una fabrica de chorizos y embutidos, la más grande del país. Pita está cubierta de pelo, pero tiene un esclavo que la afeita todas las noches. Como alcaldesa, se siente orgullosa de no hacer nada por su gente y de su boca sólo salen sonidos ininteligibles. Lo único que verdaderamente le quita el sueño, por el placer que le produce, es ser la presidenta de "Fajas sin fronteras", una ONG creada por su novia Luisa Rufina.

Este es el diario de acontecimientos:


22 de Enero de 2011

Esta es la faja femenina más feliz del mundo. Se llama Dafne y pertenece a la alcaldesa de Naranjilandia, Pita Blavera. Está remachada por todos los lados con refuerzos de ferro-niquel y tungsteno ionizado.

Si queréis pertenecer al club de fans de la faja Dafne escribid a Pita, pero no olvidéis encabezar el escrito con las palabras:
"A las excelentísimas doña Pita y su faja Dafne"


14 de Febrero de 2011

Parece ser que esta madrugada la ciudad de Naranjilandia ha sufrido un seismo de magnitud 5.7 que ha despertado a la mayor parte de la ciudadanía y a un número innumerable de gatos que han corrido despavoridos por las calles de la localidad. Digo "parece ser", porque no está confirmado por el Instituto Geográfico Nacional, que simplemente sospecha que los temblores se debieron a los ronquidos de nuestra excelentísima alcaldesa doña Pita Blavera.


19 de Marzo de 2011

ÚLTIMA HORA: Pita Blavera, nuestra excelentísima alcaldesa, ha donado una de sus insignes bragas para ayudas sociales. Se calcula que con ella se podrán confeccionar unos 173 edredones para que los sin techo puedan guarecerse de las bajas temperaturas de las frias y húmedas noches del próximo invierno.


2 de Abril de 2011

Conversación filtrada por FILTRADORES ANÓNIMOS, entre nuestra alcaldesa y otra fémina:

CHICA: Me encantó tu última faja. ¿Es de Dior?
ALCALDESA: Grunf, oumg, rockrock
CHICA: ¿Cómo?
ALCALDESA: Grunf, oumg, rockrock
CHICA: No te entiedo. ¿Qué quieres decir?
ALCALDESA: Sprok dongpong namiak
CHICA: Eso lo será tu tia. ¡Qué te den!
ALCALDESA: Sum zuk spark

A partir de aquí sólo se escuchan ruidos raros y jadeos.


3 de Junio de 2011

ÚLTIMA HORA: Nuestra adorada alcaldesa doña Pita Blavera ha decidido estrenar el verano luciendo un hermoso bigote estilo Kaiser Guillermo. Según su estilista, este mostacho hará que los que todavía consideran que su gobierno es una mezcla de demencialidad acemilada y blaverismo desmesurado reconsideren su opinión. Si hemos de dar crédito a una nota filtrada por su gabinete de prensa, dicho bozo formaría parte de su egregia anatomía hasta el próximo otoño, fecha en la que con toda probabilidad será sustituido por una barba "a la Souvarov".


16 de Junio del 2011

ÚLTIMA HORA: Nuestra excelsa alcaldesa Pita Blavera comunica que va a someterse a una cirugía de reasignación sexual (operación de cambio de sexo). Por medio de una vaginoplastia con inversión penil va a tratar de convertirse en mujer....


22 de Junio del 2011

ÚLTIMA HORA: A Pita Blavera se le ha roto un remache de la faja.
Nuestra egregia alcaldesa busca con urgencia un remachador con amplia experiencia en remaches de acero antioxidante con cabeza semiredonda.


1 de Julio del 2011

ÚLTIMA HORA: Ayer, y a petición de un numeroso público totalmente seducido por sus curvas, nuestra idolatrada alcaldesa Pita Blavera intentó bailar "El lago de los cisnes" por los pasillos del primer piso del Ayuntamiento. Según el bedel Rogelio, lo que le salió fue más parecido a "El pantano de los hipopótamos" que al maravilloso ballet de Piotr Ilich Tchaikovski, quien seguramente se retorcería de espanto en su tumba si hubiera asistido a tan lamentable representación. Al finalizar el asesinato a Tchaikov, como lo llamaban sus amigos cosacos, doña Pita dio una conferencia de prensa donde ensalzó sus fouettés, describiéndolos como "los mejores de una magistrada en cualquier parte del mundo".


8 de julio del 2011

De todos es conocida la afición de nuestra alcaldesa a bautizar a cada una de sus defecaciones diarias. Si la hez es dura pero compacta, amorcillada y sin rastros de alimentos mal digeridos, sus nombres suelen ser invariablemente masculinos, pero si por el contrario los excrementos son blandos, pastosos o de consistencia acuosa o incluso líquida, suelen acabar con nombre femenino.
El pedazo de materia fecal maloliente y repleto de grietas en la superficie de hoy ha sido bautizado como Desiderio Blavero y, siguiendo la tradición, ha sido fotografiado y empadronado en el R.H.P. (registro de heces de Pita). ¡Salve al héroe Desiderio!

Email del 20 de noviembre 2011

Sage Vaughn, "State Penn" (2008)

Hola querida (y sabes que cuando te llamo así es porque lo eres):

Al principio pensaba ir a registrar mi voto con uno nulo, tenía pensado meter un calcetín sudado en el sobre y depositarlo en las urnas, pero luego he pensado que no tengo demasiados y son tan caros que he decidido no votar. En lugar de eso voy a recopilar datos para escribir mi autobiografía. De momento ya dispongo de los siguientes:

Enero 1962 - Nací sin demasiadas ganas mientras la comadrona se toqueteaba con una enfermera.
Abril 1968 - Mordí a mi gato Pascual.
Marzo 1976 - Me dejé mi primer bigote.
Mayo 1976 - Me afeité mi primer bigote.
Agosto 1977 - Me dejé mi segundo bigote.
Noviembre 1977 - Me afeité mi segundo bigote.
Enero 1978 - Robé un tratado de cuchufletas en Galerías Preciados.
Abril 1979 - Me deje mi tercer bigote.
Agosto 1979 - Mis padres me afeitaron por la noche a traición mi tercer bigote.
Febrero 1980 - Me dejé barba.
Diciembre 1980 - Me afeité la barba.
Agosto 1981 - Me dejé mi segunda barba.
Septiembre 1981 - Robé un peine especial para barbas en El Corte Inglés.
Mayo 1982 - Me llamaron a filas y tuve que afeitarme la segunda barba.
Julio 1983 - Me licenciaron con honores y me dejé perilla.
Noviembre 1983 - Me afeité la perilla.
Septiembre 1989 - Me quedé calvo de un disgusto.

Estos son los datos básicos para que la historia escrita de mi vida sea amena y enganche al que se atreva a leerla. Supongo que te habrás quedado fascinada con la cantidad de sucesos que ocurrieron en todos esos años. Siempre he pensado que he "vivido mucho", en este y en el otro lado de la vida, el peligroso, pues afeitarse la cara no es algo que pueda hacer cualquiera al que la naturaleza no haya concedido mucha templanza y nervios de acero.

De momento barajo varios títulos, aunque creo que al final me decantaré por "Capricornio y calvo", que creo define con bastante crudeza todo lo que tuve que pasar para llegar a donde ahora me encuentro, es decir, en ningún lugar de alguna parte del mundo. Por supuesto que no contaré todo, me reservaré ciertos sucesos, como aquella vez que me tragué unas bragas caladas de algodón barato confundiéndolas con un consomé de mariscos, pero básicamente podrás leer el 97.4 % de lo que fue mi existencia hasta la ducha de hace media hora .

Mientras termino este fabuloso email la gente correrá casi sin aliento a votar, pensando que la democracia existe y es algo real. ¡Pobres ilusos! No se dan cuenta de que la libertad es como un moco pegajoso: ahora está en la nariz, esperando la salida y luego puede estar en el dedo índice o en un pañuelo de papel que irremediablemente acabará en la basura. El lugar al que pertenece.


11 besos del corresponsal de las inutilidades manifiestas.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Email del 19 de noviembre 2011

Degas, "La bourse" (1878)

Apreciada amiga:


Mientras las cabezas gorgónicas del PP y del PSOE claman al populacho con que solamente ellos pueden salvar a España (con o sin águila) del cataclismo total, echándose parte de las culpas los unos a los otros mientras ensayan estúpidas caras beatíficas que no engañarían ni a un crédulo adormecido tras beberse siete litros de un cubata de adormidera, yo intento no perder el rumbo, pues en los días que corren es lo más sencillo que le puede pasar a un nihilista profesional like me, que se las da de duro y resabido, pero que en el fondo se encuentra tan perdido como un niño invidente entre una multitud de rinocerontes enloquecidos.

El próximo domingo, mientras tú te dirijas con el voto en el bolso a los colegios electorales, yo estaré practicando equitación en el sofá, y usaré de fusta un rascaespaldas de madera para hostigar a mi montura cuando se encabrite. El próximo día 20, mientras el resto de ilusos vote a un partido regido por mandatarios estrategas que prometen todo y luego no dan nada, o si lo dan, te lo cobran a precio de sangre y con intereses de fuego, yo me dedicaré a pintar mis sueños de colores. Utilizaré el negro de fondo y cuando haya eliminado cualquier huella de blanco nuclear del lienzo, estamparé azules y rojos, unos encima de otros como si fuera un poseso y esa obra fuera mi definitivo testamento cuerdo.

No comprendo cómo a estas alturas de la existencia humana todavía permitimos tanto a los políticos, es más, no entiendo cómo todavía creemos en la actividad llamada política. Por cada político honrado hay un millar de farsantes únicamente interesados en el enriquecimiento perpetuo de sí mismos, de su familia, amantes y mascotas. No les importa una mierda lo que tengan que hacer para conseguirlo; son yonkis de la bonne vie y ni siquiera se dignan a escuchar a la plebe, a la que desprecian mientras saquean, estafan, atracan y despojan de sus bienes, porque piensan que ellos son los elegidos y el resto unas simples victimas sacrificables. ¿Elegidos? ¿Se eligen a sí mismos?

Mientras la mentalidad de la gente de la calle, que básicamente es la que tiene que regir su futuro esté más cerca de la de un tapir hidrópico, votando a los mismos partidos de siempre y dejándose sodomizar lascivamente una vez tras otra, el mañana será igual que el hoy. Y el hoy es insoportable.


Besazos

viernes, 18 de noviembre de 2011

Email del 18 de noviembre 2011

Paul Delvaux, "Le viaduct" (1963)

Hola bonica:

Acabo de regresar de un pequeño viaje de tres días -por eso no recibiste emails- y he descubierto que durante mi ausencia mi hogar ha sido asaltado por los cacos, aunque sólo se han llevado una caja de Ibuprofeno. Hasta los ladrones se comportan de forma extraña en estos tiempos de cambios legislativos, debe ser que barruntan el peligro y necesitan demostrarse que básicamente son un producto de la sociedad y, lo que es más importante, todavía pueden servir para cambiar las cosas, por lo menos de un lugar a otro. Ese pequeño acto de latrocinio cometido por adoradores de lo ajeno me ha puesto en una disyuntiva terrible, pues ahora tendré que pedir hora para el médico de cabecera y soportar colas kilométricas de ancianas tosiendo para poder obtener una receta del dichoso medicamento que me han hurtado.

No quiero ser tremendista y mucho menos que este mail de retorno lo sea, así que voy a explicarte lo que voy a hacer a partir del próximo lunes, que es el día en que los colmillos proteroglifos del PP gobernarán este país que poco a poco se desintegra. A partir de ese día voy a exiliarme en mi habitación y sólo saldré al balcón para toser y a la calle para comprar el pan, pues pienso alimentarme de hogazas y agua, porque con lo que cobro y los recortes salvajes que se avecinan, será a lo único que podré acceder. De ahora en adelante, cuando te dirijas a mi no quiero que lo hagas como hasta ahora, es decir, como Gori o Gregory, sino como "el exiliado" y te estaré realmente agradecido si, cuando vengas a verme algún día, me traes un kilito de langostinos congelados marca Pescanova. Dicen que el marisco es rico en hierro y yo voy a necesitar una barra de ese metal para golpearme la cabeza y despertar del sueño que se avecina.

Dicen las malas lenguas que el discurso de aceptación presidencial (o cómo se llame) de Rajoy será demencial. Yo tendré que leer la traducción, pues su ceceo siempre me ha impedido comprender sus palabras, aunque estoy completamente seguro de que ni él mismo las comprende, por lo menos no antes de beberse una botella de Cabernet Merlot entera. ¿Qué nos va a suceder a partir del día 20? La verdad, tiemblo sólo de pensarlo y ni siquiera concentrarme en las bragas tipo culotte de Scarlett Johanson hace que mi desasosiego desaparezca. Es posible que a partir de ese día lo que hoy conocemos como democracia pase a llamarse "estulticiocracia" o puede, y es lo más probable, que la gente de izquierdas inteligente de repente deje de respirar en una especie de suicidio colectivo digno y elija el beneficio supremo de la muerte como escape a cuatro años de estupidez congénita y sin salida.

Querida, ahora tengo que rellenar la denuncia por el robo del medicamento, así que voy a dejarte no sin antes darte uno de esos consejos adelantados a su tiempo que sé que te entusiasman: nunca le acaricies la barriga a un cadáver si la autopsia la ha practicado un forense miope yemení.


Besos

domingo, 13 de noviembre de 2011

Email del 13 de noviembre 2011

Aimie Wilkinson, "Bald not old"

Querida:

Llevo más de diez años delante de un ordenador (a veces detrás) y, francamente, desde entonces he visto prácticamente de todo navegando por la Red. Por eso no me ha sorprendido demasiado encontrar un blog en el que se que explica, entre otras cosas, cómo llevar una vida saludable sin respirar o cómo mantener relaciones sexuales con un pingüino exaltado. La web se llama "Los consejos de mi tía Francisca" y no tiene desperdicio, eso sí, siempre que no pongas en práctica ninguna de sus recomendaciones. Por ejemplo, en el post de ayer titulado "Cómo pelar cebollas sin la ayuda de los brazos" se explicaba por medio de varias  fotos sugerentes una manera alternativa  para despojar mediante los párpados a nuestra querida Allium cepa de su piel, y en el de antes de ayer, se enseñaba la mejor manera de ponerse un condón en una oreja. El autor de la bitácora se hace llamar Psycho de Lys y supongo que será un enfermo mental escapado de alguna institución psiquiátrica o un abogado de oficio en pleno delirio psicótico. De todas formas creo que voy a seguir sus posts durante un tiempo, pues es una experiencia catártica para el cerebro y sobre todo reduce mi trastorno histriónico -confirmado por especialistas- a una simple perturbación emocional.

¿Te he contado alguna vez que un día tiré el ordenador por la ventana totalmente cabreado con sus cuelgues y pantallazos y le cayó encima a un técnico informático que casualmente paseaba por la calle? Bueno, supongo que sí, pues es una historia que me gusta relatar a los pocos amigos que me aguantan sin sufrir serios ataques de pánico, así que en lugar de eso voy a contarte lo que me sucederá mañana. Sobre las dos del mediodía, una vecina subirá a pedirme unos comprimidos de Desenfriol y yo le abriré la puerta disfrazado de artiodáctilo; como ella es ungulofóbica saldrá corriendo y se tropezará en un peldaño de la escalera fracturándose la tibia y el peroné de la pierna izquierda. Por la tarde y tras salir del hospital me denunciará por acoso sexual y yo tendré que ocultarme en casa de mi florista Pepa, que además de cleptómana es ninfómana, aunque actualmente sólo se acuesta con pollos asados.


Perdón por este mail tan imbécil y retrasado, pero hoy es el aniversario de mi primera micción y me siento confundido. Puede que esta tarde te envie uno desde la habitación de mi psicólogo que también es hipólogo y mariólogo.


Besitos.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Email del 12 de noviembre 2011

Glenn Brown, "Filth" (2004)

Hola cielo:

Las actualizaciones de Windows para mi cerebro estaban listas desde hace dos o tres días pero como no las quise instalar, al soñar cosas raras esta noche ha saltado el antivirus neuronal. Así que al final he tenido que completar el proceso de instalación y como ahora  estoy actualizado al día, se supone que los pensamientos distorsionados y depresivos de las últimas jornadas deberían desaparecer. Pero lo único que ha desaparecido son los flatos; mi cabecita sigue preocupada y neurótica como (casi) siempre y mis deseos de interacción con los mortales siguen en grado negativo. Para colmo de  males, los tubos de arcilla verde remineralizante que utilizaba en forma de mascarilla para purificar las imperfecciones de la dermis de mi rostro han subido de precio y el desodorante Black & White de Nivea me abandona constantemente.

Hace más de una semana que casi no escucho música compuesta por humanos, sino una serie de mugidos de vacas felices pastando reposadamente que me bajé de internet. Te los recomiendo encarecidamente. El cd se titula: "Las dinámicas vacas cantoras de Ourense" y contiene 19 temas increíbles, todos compuestos por una ternera llamada Florita que además se encarga de las voces contraltas y ha producido la grabación. Mi canción preferida es la número 8, titulada: "Ramoneando despreocupadamente" que dura 9 minutos y 23 segundos y se divide en 4 partes. Si estas interesada y no puedes encontrarlo, puedo hacerte una copia y enviártela. Al lado de esta agrupación vacuna, la Daarler Vocal Ensemble son aprendices oligofrénicos, y eso es algo que comprobarás cuando te sumerjas en los bramidos en notas redondas, blancas y, algunas veces hasta corcheas y semicorcheas en compases de 12/4 o 4/2 de este fabuloso, imprescindible y totalmente desconocido álbum. Según consta en la carátula trasera, el sello que ha editado esta maravilla tiene en catálogo varios discos más, todos interpretados por diferentes razas de animales (y humanos) de granja, entre los cuales destaca, según el editor, una recopilación de canciones denominada "Música ululatoria avanzada" que contiene 36 temas consagrados a los sonidos y lamentos que emiten los pastores cuando se dan cuenta de que se han dejado olvidado en casa el almuerzo.

Cambiando de tema: ayer se me paralizó un pezón durante 14 horas. Como tú sabes, adoro agitar los pezones como si fuera una stripper desquiciada, sobre todo cuando cuando noto que algo no encaja, pues al mover los pechos mis neuronas se acoplan, pero....

Creo que voy a dejar de contarte mis intimidades. Imagínate si alguien entrara en tu ordenador y las leyera. De momento me despido hasta mañana, eso sí, con un fuerte abrazo y el consejo importante de la semana: nunca te rasques el trasero con una guadaña.


Besos